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Los frutos del Espíritu Santo, y la familia en medio de las crisis.

Los frutos del Espíritu Santo, y la familia en medio de las crisis.

Por el Pr. Manuel Baez Thaureaux
Master en Cuidado Pastoral de la Familia y Director de familia del ministerio Apoyo – Cuba

La familia fue creada por Dios, principalmente con el propósito de que esta reflejara su imagen y le diera toda gloria. No existe mejor manera de honrarlo que cumplir esta misión. El Señor quiere que lo hagamos llevando mucho fruto, y estos son los que produce su Espíritu Santo.
En la agricultura para poder cosechar buenos frutos el trabajador tiene que en primer lugar preparar el terreno, sembrar una buena semilla, y aún con todas estas cosas necesitará buenas condiciones ambientales y lluvia para poder lograr sus objetivos.
Sin embargo en el mundo espiritual no es así, ya que El Señor nos manda a dar buenos frutos en todo momento, sin importar las circunstancias que nos rodean, ya que estas no pueden influir de forma decisiva en nuestra cosecha.
Parece ilógico, pero la clave está en depender de Dios, ya que Él es el proveedor de la semilla, el dueño de la tierra, y el que manda la lluvia temprana y la tardía.
La Biblia afirma en Juan 15:5 que separados de Él nada podemos hacer, y que si permanecemos en Él llevaremos mucho fruto.
La familia es probada en medio de las diversas situaciones de la vida, y aunque su estructura y funcionamiento se hacen más complejos en medio de las crisis, es el momento en que esta debe reflejar los propósitos de Dios, y hacerlo en unidad.
Entregados al Señor, El Espíritu Santo nos hará producir amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre y templanza, cosas contra las cuales no hay ley.
Que nuestras Familias se aferren en medio de las crisis, y siempre, a su creador. De donde vendrá el oportuno socorro, donde estarán guarnecidas y cuidadas a pesar de los fuertes vientos y la tempestad. El Señor nos cuidará además de las plagas y malas hierbas, y permitirá que al final le podamos entregar frutos dignos de su glorioso nombre.
No temas a las crisis, familia, y aprovecha la oportunidad para servir, adorar y amar, sabiendo que de ellas El Señor te sacará mucho más fortalecida

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