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El nuevo Coronavirus y la familia

El nuevo Coronavirus y la familia

Pr. Manuel Baez Thaureaux.
Master en Cuidado pastoral a la Familia.  Director de Familia del ministerio Apoyo-Cuba

Como ministerio de la familia seguimos abordando el tema. Este virus ha traído mucha muerte y destrucción en todo el mundo, pero sabiendo que las pruebas fortalecen a los hijos de Dios y que todo obra para bien a los que a Dios aman, queremos continuar con algunas reflexiones acerca de esta situación, para extraer oportunas enseñanzas.

1- Este nuevo Coronavirus, causante de la Covid 19, es un organismo microscópico, y sin embargo puede acabar con la vida de un ser humano, millones de veces mayor que él.
Cuidemos nuestra familia de esas pequeñas cosas que pueden ser letales para nuestra funcionalidad hogareña, tales como: 
   Palabras ásperas 
   Olvido de días importantes como cumpleaños y aniversarios de boda 
   Falta de amabilidad y sensibilidad etc 
Cantares ‪2:15‬ Cazadnos las zorras, las zorras pequeñas, que echan a perder las viñas;Porque nuestras viñas están en cierne.

2- El virus aprovecha nuestras debilidades para intentar matarnos. Es por eso que las personas muy mayores o con enfermedades crónicas son las más afectadas.
  Las debilidades de nuestra familia son una puerta abierta para las crisis que pueden destruirla, seamos humildes para reconocerlas, y poder crecer en medio de ellas, perdonando y pidiendo perdón cuando sea necesario.
  Trabajemos en eso que nos debilita para no dar oportunidad al enemigo, y ser fortalecidos por El Señor recordemos que el poder de Dios se perfecciona en nuestras debilidades.
 2Cor 12:10b…porque cuando soy débil, entonces soy fuerte.

3- Se recomienda fortalecer y levantar el sistema inmunológico.  
Es por ello que se anima a las personas a ingerir vitaminas y alimentos que aporten nutrientes y componentes que ayuden en este sentido. Esto hará más resistente nuestro cuerpo para enfrentar la enfermedad.
Entendamos que nuestra verdadera fortaleza sólo puede venir de Él
Edifiquemos sobre la roca, que es Cristo, para que cuando vengan los problemas estemos sólidos en Él, y podamos no solo resistir sino vencer.

Salmos 127:1 
Si Jehová no edificare la casa, En vano trabajan los que la edifican; Si Jehová no guardare la ciudad, En vano vela la guardia.

 

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